
Miras la ventana, la almohada, el espejo, el armario, y te dices: ¿que hago aquí?
Miras las calles, la gente, las luces, los autos y te dices: ¿Es real?
Miras tus manos, las manos del resto, pisas el suelo, saltas un poco y te dices: ¡Esto debe ser broma!
Miras los perros de la calle, el mar, mira la tierra, el cielo y te dices: ¿de verdad?
Miras las arrugas de las viejas cahuineras, los mozos, los pacos y te dices: ¡Vaya, es una estupidez!
Miras los trozos de botella de un borracho, los tatuajes del simpático, los anillos de casados y te dices: ¡Qué loco!
Miras tu mente, tus sueños, cierras los ojos.
Observas y ries. Te ries de lo que es vivir, de lo que es la rutina. De que ERES y SERÁS. De que debes cumplir una misión.